El oro vegetal de los campos venezolanos tiene CASA propia

PS GUANARE IEl maíz no sólo resulta ser un grano poderosamente nutricional sino que, por ser materia prima de algunos alimentos esenciales en la dieta criolla, ha protagonizado varios escenarios sociales, históricos y políticos en Venezuela y la región, convirtiéndose en una especie de “oro vegetal” para varios sectores de la sociedad.

De este rubro se elabora la harina de maíz precocida con la que se prepara la arepa, que es el alimento principal de la cultura gastronómica venezolana. Este cereal junto a otros, antes de la llegada de la era petrolera en nuestro país, fue parte importante del sustento económico de la Venezuela de los siglos XVIII, XIX y parte del XX.

Hasta el año 2007 Venezuela fue autosuficiente en maíz blanco, sin embargo en 2012 la producción sólo cubrió 55% de la demanda nacional, razón por la que los gremios declararon que para retomar la autosuficiencia en maíz blanco eran necesarias tres condiciones: rentabilidad sostenida en precios de las cosechas, inversión en tecnología, maquinarias, equipos agrícolas y seguridad jurídica y personal en el campo, en respuesta a ello el Gobierno venezolano redobló esfuerzos para fortalecer la producción de cereales.

maizEl maíz en Revolución
A finales del año 2014, el Ejecutivo Nacional decretó el 2015 como un nuevo período para el reimpulso agroproductivo y destinó importantes recursos a este sector de la economía nacional. Sólo en el estado Portuguesa se entregaron 1.090 millones de bolívares a 2.391 productores, así como maquinaria para la siembra, plan con el que se estima que la superficie total de siembra de maíz alcance las 848.226 hectáreas, cifra que representa un incremento del 64,5%” respecto a la existente. El objetivo de dicho plan: disminuir la importación de alimentos. Las Comunas agroproductivas que se sumaron a esta iniciativa gubernamental, recibieron 60 millones de bolívares e insumos agrícolas, además el Banco Agrícola de Venezuela diseña un seguro agropecuario para proteger a los trabajadores del campo de siniestros climáticos extremos.

Con el Plan de Siembra Soberana 2015, el gobierno venezolano ha cercenado los intereses particulares de los dueños de empresas procesadoras de alimentos que han participado en intentos de golpe de Estado y saboteo a la economía, tal como sucedió en abril de 2002, período en el que se vulneró el derecho a la alimentación. Ante escenarios como estos, el Poder Popular a través de las diferentes formas de organización ha logrado hacer frente a los embates de la derecha venezolana que es dueña de industrias procesadoras de alimentos.

La democratización de la tierra, las semillas y el recurso económico para que el pueblo produzca sus propios alimentos, entre ellos el maíz para la elaboración de la harina precocida y todos los productos derivados de este cereal, es parte de los objetivos históricos planteados por Hugo Chávez en el Plan de la Patria, que buscan que el monopolio que ha estado en manos de las empresas privadas, empiece a migrar a manos de quienes históricamente han sido el pilar de la economía venezolana: el pueblo.

COSECHA MAÍZ 2El maíz tiene su CASA
Además de devolver la dignidad al pueblo, Hugo Chávez también dejó una CASA propia para las cosechas de los productores agrícolas, donde se almacena cerca del 25% del total de los cereales requeridos en el país. Sólo en el año 2015, la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas (La CASA, S.A) ha distribuido un total de 1 millón 131 mil 998,34 toneladas de maíz blanco y amarillo a la empresa pública y privada.

La Corporación CASA además de ofrecer sus plantas de silos a los agricultores para acondicionar cereales, también cuenta con frigoríficos donde se resguardan las semillas y los productos cárnicos.

El equipo humano que labora en esta institución del Estado, tiene conciencia de la responsabilidad adquirida con el pueblo venezolano y acompaña todos los planes de producción que se llevan a cabo para garantizar la seguridad alimentaria y para avanzar con pasos seguros hacia la soberanía agroalimentaria, lo que hará de Venezuela una Nación 100% soberana.

20151021_125512La harina no es de pan
Hasta la década de los 90, el 70% de la producción de harina precocida estuvo en manos de empresas Polar, el 30% restante estaba en otras empresas privadas y una mínima porción del Gobierno; las nuevas políticas alimentarias revierten esa realidad, en la actualidad el 40% de la producción la tiene el Estado a través de empresas con principios socialistas que apuntan a la soberanía alimentaria del pueblo, sin embargo, un 48% del mercado de este producto sigue estando en manos de Empresas Polar, emporio industrial que recibe en sus silos la mitad del maíz que circula en el mercado y la mayor suma de divisas para la compra de materia prima en el exterior.

Contrario a las intenciones del Gobierno venezolano, algunos empresarios, entre ellos Lorenzo Mendoza, quien es presidente de Polar, compañía que tiene el monopolio de la industria privada procesadora de maíz en Venezuela, insiste en que es necesario adquirir el maíz en el exterior, por lo tanto exige divisas para esas compras.

Maíz-1Pero no solo en 2015, (año de elecciones parlamentarias), el grupo Polar ha hecho esta demanda, también en el año 2013 cuando se celebraron elecciones presidenciales en Venezuela, Mendoza demandaba “aquí se acaba el maíz cuando aún faltan cuatro meses para que arranque la nueva cosecha; por eso, le hemos dicho al Estado lo importante que es que salga a comprar ese maíz (en el exterior) para que podamos tener todas las marcas en el mercado”, aunque la solicitud fue respondida por el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, la promesa de Mendoza sigue sin cumplirse.

La harina precocida no pertenece a una marca en particular, en todas el ingrediente nutricional es el maíz, por lo tanto la tarea del Gobierno ha sido acertada a la hora de crear nuevas industrias procesadoras para acabar con el monopolio de Empresas Polar, quien ha convertido el producto en una mera mercancía.

Prensa La CASA / Emily Caro