PAE: garantiza la alimentación al semillero de la Patria

hoja de infografia pae2Bajo la visión del Comandante Hugo Chávez, y con el fin de brindar alimentación balanceada a los niños, niñas y adolescentes que forman parte del Sistema Educativo Bolivariano, el 18 de junio de 1996 nace el Programa de Alimentación Escolar (PAE) para la atención integral de los estudiantes, como parte de los valores y principios revolucionarios de brindar las condiciones óptimas para el desarrollo del aprendizaje.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante la convención de Viena (1990), el recibir una buena alimentación garantiza un rendimiento académico. Esto es ratificado por el organismo internacional en el año 2014, durante la reunión celebrada en Roma, donde los países miembros asumieron el compromiso de adoptar las políticas e inversiones necesarias para garantizar el acceso a dietas saludables y sostenibles a sus habitantes.

En tal sentido, el PAE –además- ha sido aplicado por el Gobierno Revolucionario, como parte de las acciones emprendidas con el fin de erradicar la pobreza extrema, la cual, según cifras suministradas en la Conferencia Nacional Sobre los Derechos del Niño (1997), se ubicaba en un 54% de la población; afectando directamente en el rendimiento escolar, el cual mermaba debido a las condiciones de salud de la población infantil.

Con la llegada de la Revolución Bolivariana, esta realidad fue revertida, logrando que en la actualidad sean atendidos, gracias al PAE, más de 4.200.000 niños, niñas y adolescentes durante el año escolar; lo cual –entre otras acciones- le ha valido a Venezuela el reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 2012, 2013 y 2015.

Mercal se suma al PAE
En 2014, Mercal establece un convenio con el Ministerio del Poder Popular para la Educación, con el fin de sumarse al proceso de distribución de alimentos a las instituciones educativas.

Es así como se inicia el despacho, por parte de Mercal, a más ocho mil planteles escolares, coordinado por la Gerencia de Programas Especiales, garantizando el abastecimiento con productos básicos a las instituciones educativas adscritas a este sistema.

Más de 18 mil toneladas de alimentos fueron trasladadas semanalmente en todo el país durante el año 2015, las cuales -una vez recibidas en el respectivo punto de distribución- son llevadas a los planteles educativos por un equipo comandado por la Corporación de Nacional Alimentación Escolar (CNAE), el Ministerio para la Educación y la comunidad organizada.

Seguridad y soberanía alimentaria en conjunto
El Programa de Alimentación Escolar actúa bajo la rectoría del Ministerio del Poder Popular para la Educación, articulado con el Ministerio del Poder Popular para la Alimentación (Minppal), junto con sus entes adscritos Mercal y Pdval, para una efectiva ejecución. Estos organismos se reúnen periódicamente con el fin de coordinar las acciones a tomar, dentro de las competencias de cada uno.

En este proceso también son incluidas las comunidades organizadas, para determinar los equipos encargados del retiro de los alimentos en los Centros de Acopio y la manipulación de los mismos.

Asimismo, el Instituto Nacional de Nutrición (INN) se incorpora al equipo al ofrecer alrededor de 20 propuestas alimenticias para los Simoncitos, Escuelas Bolivarianas, Liceos Bolivarianos, Escuelas o Granjas Técnicas Robinsonianas y Senifa, de acuerdo a los requerimientos nutricionales de cada institución.

El pedido es realizado a las coordinaciones estadales de Mercal y/o Pdval por las zonas educativas anexas al Ministerio de Educación, en relación con las instituciones a su cargo; luego Mercal realiza la consolidación y distribución de los pedidos a los Centros de Acopio, para el despacho final de los alimentos a los centros educativos.

Ya en los planteles escolares, los padres y madres procesadoras se encargan de la preparación de los alimentos que brindarán seguridad alimentaria a los niños, niñas y adolescentes; gracias a un programa que demuestra, una vez más, cómo el amor y la consciencia revolucionaria nos permiten seguir construyendo Patria.

Prensa Mercal / Héctor Acosta
Fotos / Archivo